Entradas

Mostrando las entradas de marzo, 2020

El deber del amor

Como todos los años, las lluvias de primavera riegan el bosque trayendo nueva vida. Es así como esta historia comienza con una de las criaturas más humildes del bosque: una pequeña rana que se desarrolló solitaria desde larva en un pequeño pozo de agua dulce generado por las aguas primaverales. Debido a que nuestra protagonista nació casi al final de la primavera, su desarrollo fue incompleto y tuvo que dejar su hogar cuando apenas era un renacuajo para buscar una nueva fuente de agua viva. Para Arvalis, el renacuajo, no fue sencillo darse cuenta de que había perdido su amado charco. Además, apenas contaba con unas diminutas patas traseras y una larga cola que le dificultaban desplazarse por la tierra. Sin embargo, Arvalis necesitaba desplazarse a través del bosque para llegar al Gran Río, en el cual le esperaba el agua más fresca y llena de insectos para comer. Sin mucho cavilar, Arvalis se preparó, inspiró hondo con su meta fijada en el Gran Río. «Mi gran reto inicia hoy», pensó Arva...