Cuestión de Honor
Los sucesos que definen lo que somos en la vida o el camino que seguimos pocas veces tiene que ver con los planes. Muchas veces guiamos nuestras decisiones por pequeños detalles. Fragmentos de sentimientos, emociones, pasiones o simples impulsos que consideramos lo suficientemente importantes como para ser el sustento de nuestras decisiones y situaciones futuras. Elegimos nuestra profesión por una pasión desconocida, una vocación poco entendida que ocurre al final de nuestra adolescencia. Pero que nos emociona a tal grado que nos vemos como químicos, abogados, arquitectos, etc. La simple idea o ilusión de pensar en lo que podemos convertirnos es suficiente para guiar nuestra dirección hasta conseguir dicha meta. Aunque es claro que en ocaciones nos damos cuenta que nos equivocamos de carrera y desearíamos mejor desertar. De la misma forma ocurre cuando elegimos a los amigos que nos acompañaran a lo largo de la vida y por supuesto a la persona con la que deseamos formar una f...