¿A dónde va el horizonte?
¿A dónde va el horizonte?
Una tarde de invierno, en el norte del mundo, miré al horizonte. Rojo, negro, azul, purpura y un poco gris. Entonces, mi alma confundida y triste se preguntó -¿a dónde va el horizonte?¿Por qué si avanzo, nunca puedo alcanzarlo?- Entonces, me detuve, me quedé en silencio, aguardando una respuesta de mi alma que constantemente se responde a sí misma. Pero después de un largo silencio, solo pude escuchar un entristecido suspiro. Mi alma, lloró y clamó:
¿Por qué te vas horizonte?
¿A dónde llevas tus colores?
¿Por qué me dejas solo?
Con el alma desgarrada y la mente confundida, bajé la cabeza y me sequé los ojos. Sin embargo, el horizonte orgulloso de si mismo siguió su marcha sin siquiera mirarme.
En la tristeza más grande, en la soledad más plena, en el llanto más honesto. Ahí está mi alma clamando por el horizonte. Y así ha sido, y así será por el resto de mis días. Por que a pesar de mis luchas y mis quejas, cada día tiene un nuevo horizonte por el cual mi alma llorará.
Comentarios
Publicar un comentario