Chao (Ciao) 30/Jun/2013
Chao (Ciao)
Decir "adiós" tal vez sea una de las cosas más difíciles de hacer, aunque desde el punto de vista de la tanatología, es decir, desde la idea del duelo y la superación de las perdidas, quizá sea lo más adecuado. Decir adiós nos da tranquilidad por que iniciamos la perdida con una despedida (pude sonar contradictorio, pero no lo es), de esta manera nos decimos a nosotros mismos que hemos perdido algo y consecuentemente abordamos el duelo con mayor sabiduría, por tanto, superamos la perdida de manera más rápida y mejor.
Este día, lamentablemente tuve que despedirme de dos amigas que conocí hace poco tiempo pero que fue lo suficiente como para ganarles un alto aprecio; lo que más lamento de nuestra despedida fue su brevedad ya que quedé con muchas cosas que decir y muchas emociones y sentimientos que exteriorizar, pero lamentablemente así debía ser. Aunque yo se que la probabilidad de que nos volvamos encontrar es alta además de que existen muchas herramientas que permiten mantenernos comunicados, sé que la interacción personal que vivimos y las situaciones que compartimos no se repetirán. Lamento esta situación pero siendo objetivo es lo que más conviene para los propósitos personales de cada uno, esto lo sabemos, lo entendemos y lo hacemos a pesar del sufrimiento y demás molestias que nos pueda causar. como ejemplo de lo anterior diré que me regalaron botella de vino, la cual después de la despedida sujetaba fuertemente y cambiaba de mano muy frecuentemente, considero que esta acción correspondía a la frustración debida a lo corto de nuestra despedida, así como a todas las cosas que calle y que debí decir.
Por ahora, tengo que pensar, relajarme y tranquilizar mi mente para que esa frustración sea sobrellevada y eventualmente superada. No cabe duda que las extrañare sobre manera; pero ya me he hecho a la idea, espero que me ayude a no "sufrir" tanto.

Publicación del 30 de Junio del 2013 desde la Ciudad de México
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