A la luz de la vela
A la luz de la vela
Por la noche, se fue la luz en la manzana donde se encuentra el edificio en el que vivo, en ese momento, no se por que, me invadió un espíritu de curiosidad por las cosas sobrenaturales, tal era mi excitaron que decidí salir del departamento y dar la vuelta por los pasillos oscuros y subir las escaleras en busca de algún ruido que estremeciera la piel o de alguna luz brillante que me causara perdida del aliento. Lamentablemente lo único que conseguí fue llegar a la azotea del edificio y ver las luces de algunos edificios aledaños que cuentan con generadores automáticos y por tanto, siempre tienen luz.
De regreso en mi departamento encendí un par de velas y elegí suplir mi necesidad de lo sobrenatural con un buen libro de suspenso y terror, mi elección fue "el gato negro" de Edgar Allan Poe, no puedo describir la emoción que sentí cuando el narrador de la historia decide por un acto de ira, embriaguez y locura, sacarle un ojo al gato negro con un abre cartas, aun más grande fue mi excitación (tal vez, locura) cuando Poe describe los motivos "misericordiosos y piadosos" por los cuales estrangularía al gato colgándole de un árbol.
Reflexiono y pienso que en todos nosotros existe esta percepción y curiosidad por lo sobrenatural, quizá mi formación científica me indique que lo sobrenatural (así como los milagros) son solo cosas que la ciencia aun no ha podido dilucidar, pero mi naturaleza humana y tal vez el pensamiento mágico formal que existe en todas las culturas, nos indica que existe un mundo, otra dimensión o un conjunto de cosas que no podemos explicar simplemente pensándolas y analizándolas.
Esto es algo de lo que me ocurrió el día 18 de Junio del 2013 en la Ciudad de México
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